San Sebastián, joya del norte

Elegante y cosmopolita, pero sin perder el encanto natural, San Sebastián o Donosti es una de esas ciudades que, como reza el tópico, no pueden dejar de visitarse al menos una vez en la vida… Pero, cabría añadir, siempre teniendo siempre en mente la idea de volver.

Capital de la provincia de Guipúzcoa, San Sebastián es ciudad de mar, pero cuenta con la excepcional corona de montes y colinas que la rodean, cuyo verde se enfrenta con el marco azul formado por la playa de la Concha. Esta playa, auténtico emblema de la ciudad, tiene a su izquierda la de Ondarreta, más pequeña pero que tiene también sus incondicionales. En el lado derecho de la Concha encontramos el monte Urgull, con los monumentos más antiguos de la ciudad como el castillo de la Mota. Y en el centro de todo el cuadro, la isla de Santa Clara, la perla de la Concha.

Playa de la Concha, San Sebastian

Playa de la Concha (Imagen de Flickr, usuario dynamosquito)

La playa se deja también notar en la cara más moderna de Donosti; el arenal de la Zurriola, a los pies del monte Ulía, es zona de cita obligada para los surfistas. Allí está además el famoso Kursaal, vanguardista edificio de Rafael Moneo que alberga el Palacio de Congresos y Exposiciones, el conocidísimo festival de cine de la ciudad, y su festival de jazz de todos los veranos. La edición de este año ya ha pasado, pero los melómanos todavía están a tiempo de acudir a la Quincena Musical, que realmente ocupa más de un mes (del 2 de agosto al 3 de septiembre), y que es el festival más antiguo de España especializado en música clásica.

Además de una vida cultural en movimiento continuo, San Sebastián destila glamour por sus cuatro costados; no en vano llegó a merecer a finales del siglo XIX el apodo de Pequeño París, cuando la reina Isabel II lo escogió como el lugar idóneo para tomar sus baños. No fue la única noble que decidió que no había mejor sitio que Donosti para pasar los veranos, ya que María Cristina de Habsburgo, viuda de Alfonso XII y madre de Alfonso XIII, trasladaba todos los veranos la corte a San Sebastián. Estos fueron los años de la Belle Époque, cuando nació el balneario de la Perla del Océano, (en plena playa de la Concha), y se construyeron palacios, teatros, el acuario y el hipódromo.

Pasados ya los tiempos de veraneos reales, si vamos ahora a San Sebastián encontraremos eventos que aseguran una experiencia única durante buena parte del año, como su Semana Grande, o su conocido Concurso Internacional de Fuegos Artificiales, que data de 1964, lo que le convierte en uno de los más antiguos de Europa, y que ofrece el lanzamiento sobre la bahía de la Concha de espectaculares castillos de luces durante cada día de la semana de fiestas.

Pero si por algo es conocida San Sebastián, además de por sus playas, su historia o su clase, es por su casco viejo repleto de bares y tabernas donde degustar algunos de los mejores pintxos del mundo. Tantos y tan buenos que, aunque nadie nos haya recomendado ningún local en concreto, las posibilidades de equivocarse entrando en cualquiera de ellos al azar son casi nulas. Si queremos algo un poco más organizado, la Oficina de Turismo ha creado una ruta gastronómica los martes y jueves a las 11:30 que dura dos horas y en la que, además de descubrir la historia de la Parte Vieja, podremos degustar un pintxo en cada uno de los tres bares colaboradores.

Y, cuando los pintxos no son suficientes para satisfacer nuestras ansias gastronómicas, esta ciudad es conocida internacionalmente por una oferta culinaria de primera fila. Sobresale entre todos una estrella, la de Arzak, cuyo restaurante se encuentra en la ladera del monte Ulía y está considerado uno de los diez mejores del mundo. También cabe destacar Akelarre, de Subijana, y saliendo un poco de la ciudad, tenemos Mugaritz del genial Aduriz, en Errenteria,  o Martín Berasategui, en Lasarte.

(Puedes encontrar más información sobre San Sebastián en el reportaje de Alicia Hernández publicado en el último número de nuestra revista Paisajes desde el tren).

Tren Alvia 130

¿Cómo llegar?

En el trayecto Madrid-San Sebastián hay dos trenes Alvia por sentido cada día, con salida a primera hora de la mañana y de la tarde: 8:15 y 16:15 desde Madrid, y 8:42 y 16:39 desde San Sebastián, en un viaje que emplea 5 horas y 17 minutos, y que tiene también parada en Segovia, Valladolid, Burgos, Miranda de Ebro y Vitoria.

Desde Barcelona hay también dos Alvia por sentido, con salida a las 7:35 y a las 15:35 desde Barcelona, y a las 7:48 y las 16:18 desde San Sebastián. El tiempo de viaje es de 5 horas y 27 minutos, y también conectan directamente con Tarragona, Lleida, Zaragoza, Tudela o Pamplona.

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Hay 3 comentarios de para este artículo
  1. Carlos at 9:57

    Muy bien el artículo. San Sebastián es sin duda una de las joyas del turismo de lujo en España. Ahora bien, siendo así, ¿qué explicación hay para que RENFE suprimiera el Alvia de Madrid-Pta. de Atocha a San Sebastián de menos de 5 horas de duración, el que pasaba por Pamplona? Todo ello además sin dar ninguna explicación en su página web. Los que viajamos constantemente entre las dos ciudades y, por tanto, habíamos organizado en parte nuestra vida en función de ese Alvia lo vimos suprimido de un día para otro sin explicación. El Alvia Madrid-SS que pasa por Burgos y que es el único que opera actualmente RENFE es un servicio pésimo. Para empezar tarda más que el que pasaba por Pamplona. En segundo lugar se trata de un convoy de trenes que agrega pasajeros con destino a Bilbao y a Irun. Esto hace que el embarque sea muy incomodo en la estación de Chamartín (el control de seguridad se complica y los pasajeros debemos andar distancias enormes en el anden hasta encontrar nuestro vagón). Además las operaciónes de acoplamiento/desacoplamiento de trenes en la estación de Miranda de Ebro hacen que invariablemente el tren llegué con retraso a su destino. Esta claro que en RENFE han primado criterios de rentabilidad sobre la conveniencia y satisfacción de los pasajeros al haber hecho esta jugada, pues metiendo un monton de pasajeros con destinos distintos en un único convoy ahorra costes. Sin embargo, teniendo en cuenta que el AVE al País Vasco todvía habrá de esperar como mínimo al 2016, RENFE debería hacer un esfuerzo para mantener el servicio más rápido que permiten las vías actuales a un destino clave como es San Sebastián.

  2. Renfe Author at 12:38

    @Carlos, ni te hemos borrado ni ocultado el comentario. Sentimos que te sientas así por este tema, pero intentamos equilibrar el servicio y la satisfacción de los clientes con la rentabilidad de las líneas, algo que es más complicado de lo que parece a simple vista.

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