El mundo quiere tren

El mundo quiere tren

Puede sorprender en mitad de este ciclo económico que la demanda de trenes, infraestructura y servicios ferroviarios haya crecido durante los últimos dos años en todos los continentes conocidos y que vaya a seguir haciéndolo a medio plazo a un ritmo anual del 2,7%. ¿Cuáles son las claves de estos datos presentados en Berlín hace unas semanas?.

Es la cuarta vez que la asociación europea de la industria ferroviaria (UNIFE) analiza  el mercado mundial del ferrocarril. Lo hace cada dos años y las conclusiones del último informe, conducido por la consultora Roland Berger, indican que el atractivo del ferrocarril como modo de transporte sigue ganando terreno ante varios factores decisivos. De un lado, el crecimiento de la población y la urbanización en áreas metropolitanas, cada vez más congestionadas, predestinadas, según el informe,  a confiar su futuro al ferrocarril en la búsqueda de soluciones modernas de transporte masivo.

Crece también la demanda de movilidad para transportar mercancías en un mercado global y fuertemente conectado. Junto a esto, factores como la eficiencia y el análisis coste-efectividad, afirma el documento, crecen en importancia ante la previsible escasez creciente de combustibles fósiles y su consiguiente encarecimiento año tras año. Sumemos a ello el volumen de emisiones de gases de efecto invernadero que genera el transporte en todo el mundo y los costes externos que produce y que absorbe la sociedad en su conjunto.

Por todo esto, UNIFE concluye que el mercado mundial del ferrocarril mantendrá su trayectoria creciente (un 3,4% entre 2009 y 2011) durante los próximos seis años a un ritmo anual estimado del 2,6%, hasta alcanzar un volumen de negocio de unos 170.000 millones de euros en 2017.

Cifras gruesas que incluyen infraestructura, trenes, servicios, sistemas de control y otros proyectos asociados y que  responden, según el informe, a una fuerte demanda, no ya de mercados maduros como Europa, Asia o América del Norte, donde sirve de ejemplo el proyecto de alta velocidad de California, sino también de mercados emergentes.  Es el caso de América Latina, donde Brasil cuenta con un fuerte plan de estímulo para servicios convencionales y de alta velocidad (Sao Paulo – Rio de Janeiro), o de Oriente Próximo, con planes en países como Israel o Arabia Saudí, en cuyo  proyecto de alta velocidad, como muchos sabéis, participa el sector ferroviario español.

En definitiva, datos que ponen de manifiesto que países de todo el mundo quieren tren de manera estratégica para aportar más competitividad a sus economías lo antes posible.

(Gráfica: tasas  de crecimiento estimado en la demanda de equipos ferroviarios. World Rail Market Study. UNIFE, 2012)

Comparte y disfruta:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *