Tómate un tren conmigo

Tómate un tren conmigo

Te confieso que hace un rato he hojeado el álbum en blanco y negro  que recopila mis tiempos de vapor. También  las fotografías que retratan cada edad tras pasar por los talleres que me ataviaron de carrocería y maquinaria de última generación. Estoy melancólica, ya ves. Será que hay menos luz y hace más frío o que te echo de menos y necesito que te tomes un tren conmigo.

Hoy te envío un nuevo mensaje entre líneas y tres lugares para invitarte a tomar ése tren, : Zaragoza, San Sebastián y Vigo. Ponte en camino a la estación, ven…

Zaragoza

puente-de-piedra-y-el-pilar-pedro-etura-2016-9Es la elegida porque me gusta volver a ella sin necesidad de listar motivos. Regresar significa pasear por calles que descubren una perspectiva nueva siempre sorprendente.   Es cálida aunque sople el cierzo, llueva o truene. Descúbrela junto a mí.

Si hablamos de visitar:  empezamos en la Basílica del Pilar y  a la salida podemos pasear por la Plaza de las Catedrales. Desde El Pilar a la Catedral de San Salvador (La Seo)  admiraremos un bello y armónico conjunto de estilos arquitectónicos. Iremos después al Museo del Teatro de Caesaraugusta,  uno de los teatros mejor conservados de la antigua Hispania. Si el tiempo acompaña, un buen plan es ir al Parque Grande José Antonio Labordeta y alquilar unas bicicletas que nos lleven  hasta el mirador del Batallador, al Rincón de Goya o a cualquier bello paraje de este gran parque. Y no podemos irnos sin admirar el Palacio de la Aljafería, donde se encuentra la Torre de Trovador, que ambienta la famosa ópera de Verdi. También el Patio de la Infanta, extraordinario patio renacentista aragonés. Encontrarás a Goya en muchos rincones de la ciudad.

Si hablamos de comer: cocina sencilla y sabrosa, caracterizada por el uso de sus frutos y verduras.  Pero sin duda el más conocido es el Ternasco de Aragón. Delicioso, asado en horno de leña, acompañado por patatas panadera o a lo “pobre”, o la brasa. También son típicas las migas a la pastora y el bacalao al ajoarriero, las carnes de caza o los embutidos elaborados con jabalí. Y de postre; uno de los más típicos es el melocotón con vino o el crespillo, las frutas de Aragón, escarchadas y cubiertas de chocolate, los mantecados, las tortillas dulces de yema, las tortas de Balsa, el bizcocho de soletilla, las tortas de miel, torrijas o la repostería mudéjar. Pero si queremos comer ligero, iremos de tapas por el Tubo.

Si hablamos de beber: sin duda exquisitos vinos de la D.O. de Cariñena, el vino de las piedras, de Calatayud o Borja, o uno de los caldos más conocidos del Somontano, vinos de renombre para acompañar las mejores recetas.

San Sebastian

25351697422_5716b3ffb5_kEs una ciudad mucho más bonita de lo que te hayan contado o recordabas cuando fuiste la última vez. Su belleza no cabe en ninguna postal y está llena de planes románticos para compartir. Para este destino no te acepto peros. Además, pronto finaliza el año como Capital Europea de la Cultura y deseo llevarte para participar en alguna actividad.

Si hablamos de visitar:  el conjunto formado por las playas de Ondarreta y la Concha con la Isla de Santa Clara que se levanta en el medio de la bahía, es una de las imágenes más identificables de la ciudad. La tercera playa es la Zurriola, situada junto al Palacio de Congresos Kursaal y conocida internacionalmente por la práctica del surf. La Bahía de la Concha es la imagen de la ciudad. Seguimos;  partiendo del Ayuntamiento y hasta el Pico del Loro, a lo largo del paseo, encontraremos varios elementos con personalidad propia: la barandilla de la Concha y  las farolas. Donostia es referencia para la arquitectura y cultura como el Museo Diocesano de Rafael Moneo, la nueva Tabakalera y el Museo San Telmo. También el Aquarium puede presumir de ser uno de los museos oceanográficos más modernos de Europa. Merece la pena visitar el Eureka! Zientzia Museoa, la manera más divertida de entender la Ciencia.

Si hablamos de comer: la gastronomía vasca aglutina todo un firmamento de 16 estrellas Michelín.   Los platos más típicos son casi todos provenientes del mar: el txangurro al horno, las kokotxas de merluza en salsa verde, la merluza koskera o a la donostiarra,  las almejas a la marinera, los chipirones en su tinta o el besugo asado, además de las angulas de Aguinaga. Sin necesidad de ir a un restaurante, en las barras de pintxos de San Sebastián puedes encontrar alta cocina en miniatura. Y para terminar, el pastel vasco y la pantxineta son postres obligados. También un rico helado, que por algo los donostiarras tienen fama de amarlos todo el año.

Si hablamos de beber: La seña de identidad del País Vasco, sin lugar a dudas es la gastronomía pero la bebida autóctona por excelencia: la sidra. El txotx es toda una ceremonia que congrega a cuadrillas en las sidrerías. Hay que sacar tiempo para ir. También es típico el  txakolí, que se produce sobre todo en las localidades costeras de Getaria y Zarautz, ambas pertenecientes a la denominación de origen Getariako Txakolina.

Vigo

paseo-y-jardines-de-montero-rios-puerto-deportivoSi vienes conmigo descubrirás  el encanto de la mayor ciudad de Galicia y corazón de las Rías Baixas.  Aquí comeremos marisco, disfrutaremos de las Islas Cíes, sus playas, un microclima y el ambiente nocturno más animado de Galicia. ¿Puedes pedirme más?

Si hablamos de visitar: partamos desde la calle del Príncipe y visitemos el Museo de Arte Contemporáneo (MARCO). Seguiremos  por la calle Policarpo Sanz hasta el final, para adentrarnos en el barrio histórico y la hermosa Plaza de la Constitución. En el paseo, además de conocer la arquitectura más sorprendente de la ciudad, pasaremos ante alguno de los monumentos más importantes, como la Farola de Urzáiz o El Sireno del escultor gallego Francisco Leiro, quizá el símbolo más representativo del Vigo moderno. Terminaremos el día bajando hacia el mar, al entorno de La Alameda y Montero Ríos, una calle peatonal y señorial en pleno Ensanche.

Si hablamos de comer: la calle Pescadería es uno de los puntos de mayor interés turístico, ya que ofrece un espectáculo único: las ostreras abren las míticas ostras de la ría de Vigo . La tradición es sencilla; los moluscos se compran directamente a las ostreras y se degustan al natural, con un poquito de limón y un buen albariño, uno de los más aclamados vinos blancos del sur de Galicia. También es imprescindible comer una  mariscada. Siempre debe contener centolla de la ría, nécora, gamba o langostino, y puede llevar mejillones, percebes y camarones.  Iremos a a las plazas o mercado de abastos porque son pura experiencia gastronómica.

Si hablamos de beber: imprescindible ir a un furancho a probar el vino joven del año. Los propietarios suelen acompañarlo de tapas caseras, las más tradicionales de productos de matanza y también empanadas. En los barrios de Vigo hay varios furanchos, donde nos sentiremos como en una auténtica taberna rural gallega, de ambiente familiar y distendido, donde el tiempo parece haberse detenido.

Verónica Portell es Periodista

Fotografías: Pedro Etura – ZaragozaTurismo  / Javier Larrea – San Sebastián Turismo / Alberto Trabada / Turismo Vigo

Comparte y disfruta:
Hay 1 comentario para este artículo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *