Tres destinos y un encuentro

Tres destinos y un encuentro

Sé que al insistir ignoro cualquier estrategia de manual. Pero es que ayer, durante las maniobras de entrada a la estación,  te vi desde mis ventanas pasar de largo con indiferencia. Anda, no seas así… Regresa al punto de partida y mírame a los focos. Recuerda aquéllos viajes en aquéllos tiempos, cuando el futuro aún estaba en su sitio con toda la vía por delante.  No seas reservado y resérvame   para viajar contigo en enero y febrero con tarifa de rebajas.  

Hoy te sugiero Logroño, Salamanca y Sevilla para nuestro encuentro, además de un mensaje entre líneas sin paradas intermedias rumbo a ti.

Logroño

puentelogronoLa elijo porque es una ciudad muy agradable para el paseo, debido a que es muy cómodo desplazarse a cualquier punto en un corto espacio de tiempo. Pronto te sentirás parte de una ciudad que ha sabido encontrar el equilibrio entre tradición y modernidad.

Si hablamos de visitar: Encontrarás diversos edificios y zonas singulares, entre los que destacan las iglesias de La Redonda, Santa María de Palacio, Santiago El Real, San Bartolomé; o el Palacio de los Chapiteles, antiguo Ayuntamiento de Logroño; el Palacio de Espartero, convertido en el Museo de La Rioja; el Convento de la Merced; la Puerta del Revellín, lugar importante del que se alimenta su historia; o el mismo edificio del actual Ayuntamiento, proyectado por Rafael Moneo y referencia en diversos manuales sobre arquitectura. Busca también entornos naturales, entre los que destaca el del Ebro; o el de La Grajera.

Si hablamos de comer: No te puedes ir sin probar las afamadas Patatas a la Riojana, cocido típico que consta de chorizo, pimientos rojos secos, pimiento verde, cebolla y ajo. Su elaboración es sencilla, pero con los productos propios de La Rioja llega a ser uno de los platos más exquisitos. También las chuletillas de cordero que se asan sobre brasas de sarmiento (ramas secas de viña), que por su forma de combustión dejan las chuletas en su estado óptimo.

Si hablamos de beber: El vino es Cultura en La Rioja, se degusta y disfruta. Lo ven nacer y crecer, lo cuidan mientras envejece y por eso lo quieren tanto y es parte de su identidad. Bodegas, calados, cursos de cata, conciertos, vinotecas, vinoterapia. La visita a bodegas y viñedos es obligada. Los alrededores de la ciudad de Logroño son el lugar apropiado para realizar una completa ruta enoturista. Y, por supuesto, sumérgete entre el gentío que puebla y saborea tapas y vinos en la calle del Laurel.

Salamanca

salablogRecorrerla supone viajar en el tiempo y sentirse universitario sin edad. Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, es una de las ciudades más bellas de España: cuna de cultura, saberes y pensamiento.

Si hablamos de visitar: La Plaza Mayor será el mejor punto de partida, centro neurálgico del día a día. Desde allí el paseo hacia las Catedrales y la Universidad te permitirá admirar la Clerecía y la Casa de las Conchas; gótico, renacentista, barroco, todos los estilos desfilan ante el viajero en este museo al aire libre. Al atardecer, los rayos del sol iluminan la característica piedra arenisca de Villamayor de las fachadas, convirtiendo la visita a Salamanca en algo inolvidable. Otros rincones emblemáticos son el puente romano y el verraco del Lazarillo de Tormes, la Casa Lis, los conventos de San Esteban y las Úrsulas, los palacios de Monterrey, Fonsecala iglesia de la Purísima. A partir de ahí, déjate  llevar y descubre plazas, callejuelas y rincones de una ciudad repleta de vida.

Si hablamos de comer: Dentro de los numerosos productos de renombre destacan el jamón de Guijuelo, la carne de morucha y la lenteja de la Armuña. También tienes que probar el farinato y el hornazo, que con el queso de las Arribes, la ternera charra, la cereza de la Sierra de Francia y los ibéricos de Salamanca conforman unidos las llamadas Marcas de garantía presentes en la provincia. Como platos elaborados destacan la chanfaina, las patatas meneás y el calderillo, que es un guiso de carne. Como postres destacan los chochos, que son una especie de peladillas con sabor a canela, las rosquillas de Ledesma, el bollo maimón o los amarguillos de La Alberca.

Si hablamos de beber: Nada como un buen vaso de vino para acompañar el mejor jamón. Si estamos en Salamanca lo haremos con un caldo de la Denominación de Origen “Arribes”, perteneciente al selecto grupo de denominaciones de la cuenca del Duero. Estos vinos se elaboran con uvas tintas y blancas de una zona repartida entre las provincias de Salamanca y Zamora.

Sevilla

sevillablogSiempre es buen momento para disfrutar de Sevilla. De sus monumentos, calles y plazas, de forma pausada, envolviéndonos de su ancha y a veces desconocida historia. Pasear por la Sevilla musulmana, judía, por la ciudad cosmopolita y universal que fue puerta del Nuevo Mundo, por la Sevilla del barroco… Un sin fin de ciudades contenidas en una sola, una amalgama de sentidos y sensaciones que nunca deja indiferente.

Si hablamos de visitar: la lista sería interminable, pero en la ruta no debe faltar la Giralda, torre almohade inaugurada en el año 1182; la Catedral (Siglos XV y XVI), declarada por la Unesco Patrimonio de la Humanidad lo mismo que los Reales Alcázares, conjunto de jardines y palacios de diferentes estilos, desde el islámico al renacentista y barroco, pasando por el mudéjar y gótico; la Torre del Oro, (Siglo XIII) torre albarrana que vigila el Guadalquivir desde su margen izquierda. Para recrear los sentidos y viajar en el tiempo, hay que pasear por el Barrio de Santa Cruz, que tiene su origen en la antigua judería medieval de la ciudad, donde se concentró la segunda comunidad judía más importante de España. Avanzando varios siglos en el tiempo llegamos a la Plaza de España, ejemplo de arquitectura regionalista de la Exposición Iberoamericana de 1929. Esta Plaza está situada en el Parque de María Luisa, uno de los pulmones verdes de la ciudad, que merece un paseo detenido y donde también se pueden visitar varios pabellones singulares de la Exposición Universal de 1929.

Si hablamos de comer: La gastronomía sevillana está marcada por su influencia andalusí, que encuentra en su entorno abundancia de recursos. Imprescindible “sumergirse” en el típico y variado tapeo, casi imprescindible en un velador, con pescaíto frito, carnes a la brasa, gazpachos, aliños y sabrosas aceitunas. También apetitosos dulces como cortadillos de cidra, tortas de aceite y en esta época del año polvorones, mantecados, alfajores o roscos de vino.

Si hablamos de beber: Muy ligada a la historia de la ciudad y con una clara implicación social está la Cerveza, recomendada para beber muy fría y en compañía. De la cercana Comarca del Aljarafe, colindante con el Condado de Huelva, provienen los vinos de Sevilla, finos y generosos, blancos jóvenes y afrutados. Para no perderse, el Mosto que es el primer vino fermentado y habitual para tapear a partir de noviembre, o el vino naranja, de gran tradición en la zona y tan de moda en los últimos tiempos. Y los licores artesanos de la Sierra Norte, Anís, Crema de Guindas o Licor de Hierbas, idóneos para terminar una buena jornada gastronómica.

Verónica Portell es Periodista

Comparte y disfruta:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *