Fallas, destino universal

Fallas, destino universal

Exiliada la lluvia y desterrado el mal tiempo de las predicciones meteorológicas, saludamos la llegada de la semana fallera, en busca de la excelencia festiva, a bordo de un tren de Cercanías en dirección hacia Valencia. El intento por describir las sensaciones vividas en anteriores ediciones es una empresa épica.

Si hiciéramos una encuesta para saber cuál es la mayor fiesta popular que se celebra, una gran mayoría respondería, sin dudar; Las Fallas. Este año con más motivo. Hechas las presentaciones, nos permitimos dictar una hoja de ruta fallera.

La trascendencia festiva se observa de forma cotidiana al llegar al vestíbulo de la Estación del Norte. Al salir al patio de carruajes, la imponente fachada sirve de retablo inicial que complace a los visitantes desde la primera mirada. El pistoletazo matutino de salida está acompañado por un baño pirotécnico de marcada identidad.

La liturgia matutina de “La Despertà” se convierte en el epicentro inicial al llegar. La arenga pirotécnica de madrugadores falleros aún resuena por las calles, al principio del contundente almuerzo en una cercana terraza a la centenaria terminal ferroviaria. La costumbre de los labradores valencianos se universaliza en la hostelería cotidiana durante el siglo pasado. El tentempié mañanero, dónde reinan, plenamente, los bocadillos de autor, nos sirve de avituallamiento para comenzar la jornada. 

Portadores del blusón fallero nos introducimos en el callejero festivo para rendir pleitesía visual a un mundo de esculturas y ninots. Los monumentos falleros son el corazón de una fiesta universal, con sello inmaterial recién estrenado, por su eterna originalidad que la esperada “Cremà” transformará en efímera eternidad. El apremio por conocer las fallas más importantes tras la dura “Plantà” consume todo el tiempo disponible. La presencia de los monumentos eleva los decibelios artísticos en las plazas. Todo un regalo de maestría artesanal que provoca una aguda percepción ante tal virtuosismo.

Fallas9

El ecosistema festivo está formado por más de 600 monumentos que convierten las calles en un universo narrativo, en constante ebullición, donde los visitantes abrazan, de manera precoz, las maneras de entender esta celebración.

Fallas7

La transversalidad de la comunicación, el dialogo y los mensajes se multiplican entre los artistas falleros y los visitantes que observan las composiciones. 

fallas12

La historia continúa con uno de los actos más representativos auspiciado por la proverbial tradición de las costumbres festivas. La expectación humana que transita en dirección hacia la plaza del ayuntamiento y las calles aledañas, permite aventurar la experiencia. Pasados siete minutos, la “mascletà” vivida se convierte en un recuerdo, a cámara lenta, de la gloria pirotécnica. Los nuevos maestros de la pólvora se sacuden el tutelaje del ideario clásico para ofrecer versiones y reinterpretaciones fantásticas.

Quiere el destino que vivamos posiblemente la mejor “mascletà”. Espoleados ante tamaña suerte, se forma un cóctel de conveniencia, durante el vermut, para establecer un plan gustativo. Sin duda, es el momento de acelerar a los necesitados paladares en busca del restaurante favorito. El vaivén gustativo callejero nos lleva hasta la cocina de antaño, mediante los concursos de paella que organizan las comisiones falleras. Sobremesas vitalicias acompañadas de arroces soñados.

Fallasblog

La ofrenda de flores se convierte en uno de los actos más emotivos. El sentido homenaje a la Virgen de los Desamparados se convierte en un desfile espectacular, sin interrupción, de todas las comisiones falleras, acompañadas de la banda sonora manifiesta que protagonizan las sociedades musicales.

Las calles iluminadas son un facilitador de paseos fantásticos tras el nocturno encendido. La hegemonía lumínica de las calles del barrio de Ruzafa es tan abrumadora que, en realidad, ha alumbrado miles de militantes sin proponérselo. La decoración de las calles conlleva un proteico entramado de luces completadas con un espectáculo musical. Calles vecinas y paralelas escenifican la rivalidad cara a cara. Un dulce cuerpo a cuerpo (con inspiración italiana) donde se impone finalmente el equilibrio luminoso con reivindicaciones artísticas.

Sólo nos queda apelar a los propósitos festivos legitimando la autenticidad de los buñuelos y el chocolate  para  dejar constancia de nuestra presencia. En pleno corazón del milenario barrio de Ruzafa, encontramos buñuelos de calabaza, artesanos, manifiestamente esponjosos, sin rastro de aceite donde el  chocolate al punto, hace el resto. Veteranos golosos y dulces curiosos suman fuerzas empeñados en resucitar el consumo de este delicatessen, en forma de frutas de sartén, con apelación cervantina: chatos, enchumbados, esponjosos, blandos, pero por encima de todo dorados.

Los maestros pirotécnicos han elevado a los altares del conocimiento popular la legendaria “Nit del Foc”. El majestuoso castillo de fuegos artificiales se amplifica a lo largo del viejo cauce del Turia, durante veinte minutos, seguido por miles de personas. Efectos visuales, sonoros, y fumígenos, sin límite, invaden el cielo valenciano en la oscura noche, con figuras (des)conocidas y sorprendentes. En el nombre de Las Fallas, los efectos colaterales festivos se trasladan a múltiples verbenas callejeras en todos los rincones de la ciudad. Ni más ni menos.

Los trenes Ave y Euromed se convierten en anfitriones ideales para acercarnos a vivir la semana fallera. Mientras los servicios de cercanías nos acompañan durante las 24 horas ininterrumpidamente desde y hasta el centro de la ciudad. La hidra festiva, como testigos de primera fila,  nos ata a una celebración donde el axioma principal es la universalidad. Opciones no faltan. Y los trenes son una excelente coartada como puerta principal para llegar hasta el corazón de Valencia. Y sí, el tiempo pasa y el mundo cambia.

Una cosa esta clara y no necesita anunciarse; si conocer esta fiesta encabeza su lista de pasiones, no tienen excusas.  “Ja estem en Falles”

Tino Carranava  es Periodista  / @tinocarranava

Fotografías: Amparo Domingo

Fallas1

 

Comparte y disfruta:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *