Semana de Música Religiosa:  “Cuencafonía Sacromonumental”

Semana de Música Religiosa: “Cuencafonía Sacromonumental”

Si hay un destino donde la pasión de la Semana Santa y la pulsión de la música religiosa circulan por vías paralelas esta es la ciudad de Cuenca. Las casualidades a veces se unen para lo (im)probable. Desde que conocimos el mundo cofrade conquense, hace una década, hemos tenido la ocasión de escuchar múltiples apologías melómanas de la Semana de Música Religiosa. Esta es la coartada perfecta para hablar de un festival donde el paisaje monumental y arquitectónico conquense acoge lo mejor de la antología músico religiosa.

Hay que reconocer abiertamente que estamos ante, nada más y nada menos, la capital mundial de la música religiosa de forma interina. Un programa brillante, con 25 conciertos, así lo confirma. Una experiencia vital que además de brindarnos el gozo del reencuentro con la mejor música sacra, nos permite asomarnos a los desfiles procesionales con alma cofrade.

Resulta difícil imaginar una Semana Santa sin privarnos de la felicidad melómana eterna. La música sacra vuelve a sus orígenes. Cuando pensamos en la Semana de Música Religiosa imaginamos el interior de la Catedral de Cuenca que agranda la personalidad melómana de cualquier visitante. Todos los artistas, coros y orquestas están incluidos en el espectro monumental, mientras los conciertos logran una luminosidad musical sin precedentes.

Los escenarios monumentales son un espejo capaz de medir el pulso espiritual de los conciertos. Marco incomparable para conocer las mejores composiciones de música sacra de todos los tiempos.

 

Concierto 14.Catredral de Cuenca. Vocal Consort Berlin-02. James Wood

La Semana de Música Religiosa sorprende por las generosas dimensiones melómanas que facilitan el trasiego de conciertos  irrepetibles. Sea como fuere, las nuevas generaciones parecen entregadas a la influencia de este evento. Porque algo tendrá este festival, con casi 56 ediciones celebradas, para que hasta la nómina de coros y orquestas de talento más extraordinario codicie su participación.

El casco antiguo de Cuenca, declarado Patrimonio de la Humanidad desde hace veinte años, se convierte, ante miradas melómanas, en el lienzo musical perfecto para imprimir un carácter diferente a la Semana Santa.  Hay querencias que sólo conseguimos explicar, por los códigos que atesoramos de pretéritas experiencias vividas en el cuarto festival de música más antiguo de España. Festival de musicalidad sacra afinada que muestra su (a)temporalidad universal desde 1962. Se acabo la palabrería; vamos con el programa que habla por si mismo. La hoja de ruta del festival incluye hasta 13 recitales así como un ciclo de oratorios sinfónicos corales.

Concierto 6. Auditorio. Antiqua Escena. La conquista de Jerusalén por Godofre de Bullón. Juan Sanz director de escena.

Los primeros conciertos forman un perfecto prólogo a lo que nos aguarda. Máxima solemnidad y expectación ante el inicio de la Semana de Música Religiosa que cada año confirma las predicciones. Hay conciertos que nacen con el destino escrito y la monumentalidad de la escena es su primer sostén. “Il gardino della vita”, de José María Sánchez-Verdú, sobre la vida del universal arquitecto, Antonio Gaudí, el Sábado de Pasión.

Sin pausa, seguimos la estela brillante del programa a través de “A Voice from Heaven” con Robert king  y The king’s Consort. Este concierto parece premonitorio de un futuro advenimiento artístico ingles. La música religiosa tampoco entiende de fronteras.

Existen conciertos que irradian sentimientos de forma innata. Coros y solistas no han dejado de aportar al presupuesto artístico del festival con estrenos mundiales.

Este año la obra de encargo, ad hoc, para el evento conquense, “Cantos” de Francisco Coll será estrenada, el Lunes Santo, en el marco de la Iglesia de San Miguel por el cuarteto Casals.

Algunos escenarios nos impresionan por su magnificencia. La monumentalidad de la Catedral entroniza, aún más, los conciertos donde sobresale la “ Missa pro Victoria”, de Tomás Luis de Victoria, el Sábado Santo en la Catedral al utilizarse para la ocasión los dos órganos barrocos del templo mayor conquense. Como es habitual la singular catedral siempre decide cargar con la (in)cómoda responsabilidad del concierto  principal.

 

Concierto 10. Auditorio. Les arts Florisants, Wiliam Christie, director. Misa en si menor BWV 232 de J. S. Bach

Las sensaciones no envejecen hasta los últimos conciertos predestinados para aficionados (in)mutables. La Semana de Música Religiosa hace de la versatilidad artística su leitmotiv. Algunos espectáculos experimentan con patronos artísticos que se despegan de la tradición: Orquesta Sinfónica y Coro de RTVE en la interpretación del “Stabat Mater” de Rossini, o del “Deutsches Réquiem” de Brahms, que supondrá el maremoto presencial de 190 músicos en el escenario del Teatro Auditorio.

La travesía de pasión procesional, esmaltada con diversos conciertos de música religiosa, se convierte en un destino final con realidades melómanas consolidadas. Si son propensos a las experiencias estimulantes. Confirmen in situ el éxito de esta filtración musical y religiosa (no) interesada.

Para llegar hasta la capital castellano-manchega lo tienen fácil. Once servicios Ave diarios aumentan las posibilidades del éxito del viaje. Del  8 al 16 de abril tienen su oportunidad. Hay más que motivo. “Cuencafonía Sacro & Monumental”.

Tino Carranava  es Periodista  / @tinocarranava

Fotografía: Santiago Torralba 

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