El Expreso de la Nostalgia: Regreso a 1992

El Expreso de la Nostalgia: Regreso a 1992

Motivados por la resonancia de las efemérides sobre 1992. El flechazo es inmediato. No hay guión ideal para afrontar un viaje musical de tal magnitud. El trayecto hacia el 92 se desarrolla,  sin límites, en busca del ADN sonoro universal de toda una generación. Los últimos acontecimientos, cargados de recuerdos históricos, nos invitan a programar la circulación de un nuevo Expreso de la Nostalgia.

El viaje musical se mueve entre  la resaca nostálgica y el desenfado primaveral. Desde el andén, sometidos por el recuerdo, los fans hablan de artistas y temas que ya son leyenda. Nos espera un largo trayecto para reencontrarnos con la banda sonora de aquel año.

Como es habitual, el rock decide cargar con la (in)cómoda responsabilidad de trasladar las primeras sensaciones. Aunque menos conocidos que otras bandas coetáneas como Bon Jovi, Scorpions, Metallica y Guns and Roses, aquel año el hard rock melódico, como superventas, llegaba desde Sheffield de la mano de Def Leppard:

La buena música protege a los pacíficos y cumplidores fans. Pocos ejercicios de memoria, con trienios de nostalgia, resultan tan alentadores como el repaso musical de la banda sonora vital. El recuerdo de algunos temas alcanza a menudo dimensiones cinematográficas. La fantástica cantautora de Country, Dolly Parton, compuso “I will always love you” que alcanzó el éxito 18 años más tarde en la voz de la malograda Whitney Houston:

Hay canciones que sirven de coartada para retratar algunos momentos. Una trágica experiencia personal del mítico guitarrista Eric Clapton, inspira una emblemática balada en memoria de su hijo. Lágrimas del corazón. Ahora, con la emoción al borde de la quiebra y la nostalgia aún en fase de crisálida, algunos temas no necesitan presentación. Sobran las palabras.   

El hard rock adquiría, por entonces, un papel preponderante de la mano del grupo Mr Big desde Los Angeles (California). Su influencia baladista se desvela de manera rotunda y sin concesiones a la crítica.

Nos rendimos a la evidencia. Pasados los minutos iniciales del recorrido musical ya se habrán percatado. Lejos de recapacitar, no bajamos el volumen y nos decantamos por Bruce Springsteen. Los gustos se han trasladado masivamente al rock bajo la influencia de The Boss.

Un factor de oro era el pluralismo musical que se avecinaba. Que lo viejo se resistía a desaparecer y lo nuevo no terminaba de consolidarse. La banda sonora del 92 esta suficientemente nutrida y cualificada para la elaboración de una lista donde se gestan las distintas miradas artísticas sobre el panorama musical.

La sorpresa nos llegaba desde Nashville, la capital del Country, a través de Billy Ray Cyrus. El que más tarde sería conocido como el padre de la estrella Disney, Miley Cyrius.

Los recuerdos y las anécdotas sobre aquel año sirven de caja de resonancia y de lente de aumento. Después del ciclón Abba. La industria musical sueca nos aportaba un fantástico dúo bajo el nombre de Roxette: 

Si combinamos el pop y el rock. La implantación de este duopolio artístico se aferra a la muy rentable explotación del entretenimiento. Es fácil entender la hegemonía de Michael Jackson. Basta imaginar las memorables presentaciones de los dj mediáticos para saborear estas canciones. Placebo trenzado de referencias musicales.

Algunos cantantes  actúan como embajadores del 92 mientras otros ya aspiraban a adquirir ese rango.

El batallón de estas criaturas musicales estaba encabezado por artistas de toda índole. El guitarrista de Guns and  Roses, Slah, colabora con esta canción del rey del pop.

El Expreso de la Nostalgia fiel a su inquebrantable compromiso con la música, demuestra que la ecléctica relación entre el recuerdo y las canciones es apasionada e inspiradora. Esta es una máxima indiscutible. Y en este viaje musical lo ponemos en práctica.  Sin pausa, seguimos la estela brillante de Vanessa Williams.  Una fantástica actriz y cantante, ex miss América, obligada a renunciar por unas indiscretas fotos, que nos cautivaba mientras conseguía ser número 1 en medio mundo.

El new soul del cuarteto de R&B, Boyz II Men, con identidad propia garantizada, versus Motown, es una declaración de principios antes de iniciar la ruta. El viaje musical es una fuente de afecto (in)condicional por la nostalgia y tiene efectos beneficiosos, tanto para la salud emocional de los fans & viajeros como para la brújula de estos grupos con rumbo definido.

Estrella a la vista en 1992: María Carey. Nos adentramos en tierra ignota. Un@ cantante empieza a triunfar el día que pierde el miedo a experimentar. o no. Es verdad, somos ventajistas. Pero eso es otra historia. Hay cuestiones difíciles de creer. Una canción, dos versiones y dos números uno. Cuando Michael Jackson era el rey de la galaxia pop y nos visitaba ese verano con su “Dangerous”. Una joven María Carey versionaba la canción  I’ll be there, cuyo autor Berry Gordy era el presidente de la Motown.

No hay que recurrir a sesudos debates. El recuerdo del  92 está abierto de par en par. Los verdaderos instintos viajeros no tardan en aflorar.

Tras una primera pulsión a la lista de éxitos pretéritos, ésta se convierte en una hoja de ruta transoceánica. Rock alternativo, desde el Hemisferio Sur a los estudios de las emisoras de medio mundo. Mano a mano. Crowded House. Una banda intercontinental formada por australianos y neozelandeses. 

El viaje se convierte en un recorrido de múltiples versiones que cubre las expectativas de los paladares musicales más dispersos. La fórmula del maridaje con(sentido) es especialmente idónea. Aunque, a veces, existen versiones imprevisibles. Grabada en directo en 1991 (premiada en 1992)  con un dueto histórico: George Michael y Elton John, donde la complicidad se siente desde el primer momento.

La riqueza de lo diverso revoluciona el viaje por el entorno musical del 92. Un estilo (des)complicado, donde no existe la rutina, que consigue multiplicar, sin descanso, el voraz apetito de los fans del pop irlandés. El pop-rock gaélico comenzaba a reinar. Los grupos surgidos después del rock celta y el post punk adquieren fama internacional con suma facilidad.

El recuerdo musical lo ejerceremos en régimen de concesión nostálgica durante los próximos meses. Un viaje llamado a (per)durar durante este año. Obren en consecuencia. Y saquen un billete para un nuevo trayecto musical donde el destino final es una apuesta segura por los éxitos de 1992. 

Eso sí, un consejo; el índice de ocupación, de grandes artistas y grupos, observado en los vagones, y la demanda inducida de canciones favoritas en la que estamos inmersos, nos obligan a programar varias ediciones del Expreso de la Nostalgia: Regreso al 92.

Hay más que motivo.  Próxima estación: Música en español. Continuará. 

Tino Carranava  es Periodista  / @tinocarranava

Fotomontaje locomotora: Amparo Domingo

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