El Expreso de la Nostalgia: Yesterday

El Expreso de la Nostalgia: Yesterday

¡Viajeros al tren con destino a “Yesterday”! Desde el andén de la historia de la música pop irrumpe el estribillo de una nueva edición del Expreso de la Nostalgia. El viaje acoge una antología imprescindible de las versiones de la canción más reinterpretada de la historia, como coartada perfecta para celebrar el setenta y cinco aniversario de su genial autor  Paul McCartney.

De no ser porque a nuestro ilustre viajero la guitarra y la música le mostró un nuevo camino, quizás sus huesos artísticos no hubieran salido de su Liverpool natal en busca de un mar de royalties.

La sala club de la estación se convierte en un santuario de ilustres viajeros. Cada versión de esta mítica canción reivindica una voluntad de autoría que eleva aún más el homenaje a nuestro cantante homenajeado. Su creación permite este reencuentro bajo la influencia del Cantar de los cantares del Pop: Yesterday.  La canción  más versionada de la historia, hasta 1.500 veces.

Han proliferado las versiones de gran altura, muchas de ellas captadas en vivo, pero probablemente no existen mejores referencias que la que proporcionaban la clarividencia del acompañamiento orquestal en la interpretación de La Voz.

Aunque hay artistas que no sólo se limitaban a mostrar su enorme ego interpretativo en las clásicas versiones. Hoy no es el caso. Nuestros viajeros invitados demuestran su autoridad vocal y su afinidad al tema. Momento crucial, agárrense y no se suelten. Una versión inolvidable y elástica. Nos liberamos de las cadenas. Hay versiones que no han dejado nunca de aportar al presupuesto emocional. 

Sir Thomas Jon Woodward, más conocido como Tom Jones, el tigre de Gales, destripa la canción y la dota de una intensidad y una tensión vocal que sujetan a los fans más particulares. Memorable trabajo con la voz como protagonista absoluta, de una versión exuberante, que asusta, golpea y estremece.

Protegida por el sentido artístico de la época. Con una voz estupenda, con coros de fondo y un ritmo pausado, es quizás  la más cercana a la original, donde el despliegue vocal se aventura para lucir su poderosa voz

Esta canción necesita los mejores artistas para hacerse más verosímil. Por eso resulta oportuna y definitiva la mirada musical que le concedió Bob Dylan. Se manifiesta aquí una versión categóricamente diferente a las rotundas voces afroamericanas.

Pocas son las canciones que pueden alardear de haber burlado la fecha de caducidad a través de múltiples versiones. Después de cumplir con los obligados débitos musicales habituales se agudizan las más particulares. Yesterday se convierte en el lienzo musical perfecto para imprimir carácter a uno de los mayores espíritus artísticos de la música country.

Todos quieren elevarse sobre otras versiones. Por la alta escala de la mística artística. Elocuentes, geniales, fantásticas, académicas, todas las versiones de Yesterday buscan la consagración. Una forma ritual del cortejo de las grandes voces o las grandes personalidades del universo de la música pop.

La asunción de interpretar versiones de clásicos agranda la personalidad de artistas menos conocidos. A un ritmo más pausado que el usual, este extraordinario cantante y pianista de soul, compañero musical de Roberta Flack, logra lucir la plenitud de su voz con esta icónica interpretación.

Ortodoxia pura en las cuerdas vocales consolidadas a lo largo del tiempo que garantizan el éxito. Los guiños nostálgicos son una constante en su carrera. Sus  sencillas versiones, con dosis exactas de soul, han sido insuficientemente valoradas.

Admiramos su capacidad para revocar con su personalidad cualquier versión. El juicio musical  nos ahorra hablar de su malograda carrera vital. Capaz de hacer un hit del himno de USA durante el prólogo del partido de las estrellas de la NBA. Embajador real de la tiranía vocal de los cantantes afroamericanos de los sesenta y setenta.

Sólo con pensar en el majestuoso y personal influjo del soul se nos acelera el pulso al escuchar la versión del malogrado Marvin Gaye. Probablemente una de las más especiales.

Las versiones de esta mítica canción ponen el rostro al momento y reinterpretan diferentes situaciones. Nos rendimos a la evidencia. La Reina del Soul es dueña y señora para atribuir su acento personal a cualquier versión propuesta. Hay razones más que contundentes para escucharla.

No ocupa Ray Charles el último lugar por razones jerárquicas. El genial cantante de soul bien podría estar el primero, disputando la hegemonía a Fran Sinatra. Por cantidad. Y por calidad. De ahí la dificultad que supone escoger una versión, en un catálogo tan extenso.

Uno empieza a ser libre el día que pierde el miedo a experimentar con las diferentes versiones musicales. Caben las demasías y los excesos. Nos quedamos con una certeza indiscutible.

Hay canciones que no son inquilinas, sino dueñas de nuestros recuerdos. Aunque a veces la huella de éstas en nuestra vida no son evidentes. Pero si el autor es Paul McCartney eso lo cambia todo. Próximo destino: Continuará.

 Tino Carranava  es Periodista  / @tinocarranava

Fotomontaje locomotora:  Amparo Domingo / Manuel Magán 

Comparte y disfruta:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *