Ave & Turismo: amigos para siempre

Ave & Turismo: amigos para siempre

En pleno epílogo de Fitur, la coartada es perfecta, resulta difícil no sentirse atraído para hablar de la relación entre el tren y el turismo. Sabemos que hay una cultura turista por impulsos y una presunta civilización viajera que cada día se consolida más. No son solo los convenios firmados durante la Feria Internacional de Turismo los que terminan por convencernos sino también los  estados de ánimo de miles de viajeros, rebosantes de satisfacción, que permiten que los servicios de Ave alimenten esa polarización y plasmen la lógica viajera.

El presentismo del tren en las claves que motivan la decisión del viaje turístico es clave. El Ave ha suturado, no hay duda, la brecha logística con otros medios de transporte como el avión o el autobús. Las credenciales logísticas escriben el guión de esta época que nos permite sobrellevar equilibradamente la intermodalidad turística.

“Ave con destino a Madrid Puerta de Atocha situado en vía 5”. Al cabo de muy poco tiempo este mensaje recién descubierto en el vestíbulo de la estación de origen se vuelve familiar. Eso es señal de que ha despertado en usted, querido turista, afinidades viajeras profundas y que lo van a seguir acompañando durante mucho tiempo, en parte porque ya lo acompañaban sin que lo supiera.

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Ser turista accidental de fin de semana y viajero habitual no son conceptos antagónicos después de probar el Ave.

La situación del turismo de interior, playa y urbano posee particularidades que se desvanecen con los trenes de Alta Velocidad. Estas son las ventajas de un transporte que ofrece indefectiblemente múltiples conexiones

La falsa equidistancia de algunos turistas extranjeros desconocedores del servicio ferroviario español se viene abajo al probar los servicios de Alta Velocidad. Observo que el viaje desde Alicante se convierte en un descubrimiento y en una revelación. Sus deseos y opiniones nos llegan traducidos con voz rotunda. Al cabo de muchas vueltas y tanteos lingüísticos. “It´s wonderful”. Renfe Spain Pass.

El Ave se convierte en un magnífico maestro de ceremonias para una escapada. Y sus tarifas promocionales son el poderoso vínculo que nos une para siempre.  Alimentamos la esperanza de programar  más viajes  a través de los billetes integrados y combinados que nos conectan con destinos impensables en aventuras viajeras pretéritas. 

Podemos mirar, simultáneamente, el mapa ferroviario que crece y una fotografía de varios modelos de Ave  y entender el fino e irrompible hilo conductor que une al tren y al turismo.

“Sólo la existencia del Ave hace que algunos viajes tengan sentido”, se oye en el coche cafetería, a varios viajeros que van a Fitur. Diferentes acentos viajeros y talantes turísticos se dan cita en el interior de un tren  con un único objetivo. La fotografía de la puntualidad al llegar al destino es cotidiana. Las imágenes del Ave, desde el andén, tienen una perfección inflexible para el viajero satisfecho. 

En el interior del coche ojeamos la Revista Club + Renfe mientras observamos una presencia de razones viajeras al ver el mapa de las relaciones. Una naturalidad de convivencia, en forma de tertulia, se establece entre los viajeros. La cotidianidad vertebrada. Buscamos pistas de futuras conexiones: “Castellón se pone en marcha el próximo martes” nos apunta el compañero de asiento, después Granada, Murcia, Elche, Burgos, Galicia… 2018 promete. Nuestro acompañante lleva al límite su concisión ferroviaria.

Recursos

Es el momento de elevar la vista hacia los futuros destinos que se incorporan como Ciudades Ave este año.

Poseemos demasiadas certezas para saber que la transformación turística llama a su puerta. Este próximo ejercicio van a paladear las mieles turísticas del éxito. Este será su año. Cuando bajen del Ave en su primer viaje,  el mundo ya no será el mismo, y su punto de vista – ése que, por su experiencia creían inamovible- se habrá difuminado.

La combinación de las escapadas de fin de semana en el Ave es hoy el máximo común denominador del turismo urbano aunque también se utiliza, con idéntica amplitud, para otros tipos de viajes. Los viajeros sobrevenidos y circunstanciales del pasado se han convertido en clientes recurrentes del presente que nos acompaña convencido del arraigo ferroviario del futuro.

Los índices de la prospectiva viajera son irrefutables. Ahora ya no cabe duda que el tren y el turismo transitan en paralelo. En perpetuo estado de colaboración donde el Ave ejerce un absoluto protagonismo

Históricamente, nunca ha habido tal equilibrio en una relación que debía ser paritaria y que hoy se percibe más equitativa. El tren y el turismo se han relacionado hasta la extenuación y sospecho que esta conexión será eterna. Aunque en el futuro será necesario saber cuáles serán los nuevos códigos de convivencia entre el tren y el turismo con una relación cada vez más afinada. 

Ave & Turismo: amigos para siempre.

Tino Carranava  es Periodista  / @tinocarranava

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