El Expreso de la Nostalgia:  Día de la Mujer, canciones con nombre propio 

El Expreso de la Nostalgia: Día de la Mujer, canciones con nombre propio 

En el andén imaginario se observa la significación y emotividad especial del momento. Sobran razones. Las canciones llegan siempre sincronizadas con las letras, pura simbiosis, de manera casi perpetua, para deslumbrar el envoltorio de los sentimientos. El viaje acoge una antología musical imprescindible, canciones con nombre propio

Todo gira en esta función musical en torno a canciones con nombre de mujer que sobreviven al pasado. Los temas se reúnen en esta plataforma para ganar más visibilidad. No serán todas las que son pero son todas las que están. 

Tras la calma se viaja al presente y se vive el pasado. Todas las canciones tienen un matiz de colores que explican los amores adolescentes, Paul Anka y su dulce canción “Diana”.  

En la sencillez está la virtud. El cantautor,  Emilio José, se presentó en 1973 con esta canción, con la que se impuso en el Festival de Benidorm del mismo año y que todavía hace que le recordemos. Es una muestra inequívoca de un amor adolescente

Un año antes, los Rolling Stones grababan una balada que llegaría al número uno de las listas americanas, cuya letra relata la muestra de un amor perdido, con la desgarradora interpretación de Mick Jagger. Aún se mantienen múltiples versiones acerca del origen del tema. Pero eso es otra historia. 

“Noelia”, la canción que Augusto Algueró compuso a una mujer… que no pudo conquistar. Nino Bravo murió hace ahora cuarenta y cuatro años pero el éxito de su voz no se ha apagado del todo.

Del pasado solemos ocuparnos de gentes que marcaron una época. Y el olvido perdura de aquellos otros que pasaron de puntillas, aunque nos dejaran alguna joya que debe permanecer. Es el caso de Joan Baptista Humet, un cantautor brillante, lleno de sensibilidad que nos dejó hace diez años. 

Hay canciones que sirven de coartada para retratar algunas experiencias. La cara oculta de “Layla” o Clapton y George Harrison enamorados de la misma mujer. El nombre del tema provenía de un cuento persa del poeta Nezami Ganjavi titulado “Layla y Manjun” que narra la historia de un amor prohibido.

“Penélope” es probablemente el tema más interpretado en el ámbito latino. En 1969, Joan Manuel Serrat, participó en el IV Festival Internacional da Canção Popular de Río de Janeiro, con esta canción que compuso en colaboración con el gran Augusto Algueró. La canción ganó los premios a mejor letra, música e interpretación, dando impulso a su primera gira por Hispanoamérica, algo que se transformó en costumbre de ahí en adelante.

Hay dudas que se mantienen con el tiempo… Esto no puede ser no mas que una canción o una declaración de amor. Algún día lo sabremos. Desde La Habana:

Hay canciones que son un poema al amor perdido e imposible de olvidar. Que describen con sublime melancolía un sentimiento que ha quedado inscrito para siempre en la memoria. Aunque  la próxima canción forma parte del histórico disco Mediterráneo dejamos descansar al maestro Serrat. Mientras buscamos una particular versión en la voz de alguien que conocen sobradamente y no necesita presentación.

El viaje va dirigido a acompasar los impulsos acunados de los sentimientos. Como es habitual, la nostalgia decide cargar con la responsabilidad de la resonancia de los recuerdos de la infancia. Mama te acuerdas cuando…. El mejor regalo de la memoria materna: “Lady Laura” fue un tema dedicado a su madre Laura Moreira Braga, del gran Roberto Carlos es una reflexión y añoranza sobre sus tiempos de niñez. 

Nos rendimos a la evidencia. Pasados los minutos iniciales del recorrido musical ya se habrán percatado. Lejos de recapacitar, no bajamos el volumen y nos decantamos por “Cecilia”.  

Los gustos se trasladan masivamente bajo la influencia de la sencilla poesía del cantautor madrileño Ismael Serrano: 

Pocas son las canciones que pueden presentar las credenciales de superar el paso del tiempo. La historia de “Annie’s”  es muy particular ya que es un poema escrito por John Denver para su futura esposa. Con esta canción alcanza el Número 1. Corría el año 1974 cuando este grandioso cantante de origen country dio rienda suelta a su emotividad para crear una obra sencillamente deliciosa. Las raíces de este tema fueron confirmadas por la propia Annie. 

“Michelle” es un tema que no fue escrito pensando en alguna mujer en particular pero que su letra junto a un te amo, se vuelve la mejor forma de decirle a esa persona especial cuánto te importa. 

Cuando el tren comienza a coger velocidad  escuchamos una particular versión telúrica y rotunda,  a su manera, de la racial e inigualable Lola Flores.

Placebos sentimentales, consuelos desesperados, homenajes paralelos, filones románticos, torrente de piropos. Hay canciones que no pasan desapercibidas.  Corrían tiempos prodigiosos y generosos. Volvemos a la casilla de salida, sin alejarnos en exceso, pero cargando la mayor parte del peso sobre el rock:

Voz sin límite, embajador perfecto de la música española de los setenta y ochenta que inmortaliza cualquier canción. Frente a la horizontalización vocal de otros grandes artistas, la voz de Camilo Sesto se desborda hasta alcanzar un registro universal.

A veces si nos movemos a destiempo nos quedamos fuera del encuadre musical. No se vayan aún hay más. Difícil, muy difícil, encontrar una canción tan honda interpretada por el señor de los cien mil voltios. Et Maintenant… escuchamos “Nathalie” de Gilbert Becaud:

El viaje a través de las canciones supone vivir una delirante alquimia de encuentros musicales. En algún punto del camino se fusionan el mambo de Pérez Prado y la particular versión que ejecuta Caetano Veloso. Versiones legendarias e interpretaciones rotundas que superan incluso el inicial éxito de su autor.

Si hay una misión imposible es intentar encajonar la pasión por The Police en una sola canción. La convivencia de diferentes estilos no desestabiliza el registro de un grupo irrepetible.

Hay canciones que habitan su propio mundo y cuya letra es una postal enviada, con voluntad planeada, que nos permite reencontrarnos con el nombre propio de las canciones.

La música tiene un efecto amnésico que resplandece cuando el Expreso la Nostalgia llega a su fin. La memoria musical y el reencuentro con grandes artistas continuarán en la próxima estación con destino a canciones fantásticas que abanderan los recuerdos.

Lo único que se mueve más deprisa que la luz son los sentimientos. Continuará.

Tino Carranava  es Periodista  / @tinocarranava

Fotomontaje locomotora:  Amparo Domingo / Manuel Magán

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