El Expreso de la Nostalgia: Montserrat Caballé, eterna armonía

El Expreso de la Nostalgia: Montserrat Caballé, eterna armonía

La utilización de superlativos cuando se habla de la figura de Monserrat Caballé se convierte en una costumbre. Las deudas del corazón de la lírica se pagan y obligan más que nunca. Todos los aficionados al bel canto tienden a tomar sus  deseos por realidades cuando hablan de su opera favorita y sus legendarios intérpretes. Por mucho que surjan y vengan grandes estrellas, hay cosas que siempre perduran como esta  magnífica versión  del histórico cuplé compuesto por el maestro José Padilla

Hay canciones que se convierten en una estafeta de afectos y recuerdos a una  ciudad y a la figura del cantante. La emoción se desata cuando se observa desde la televisión un sinfín de imágenes acompañada del extraordinario Freddie Mercury. El escrutinio de la improvisada tertulia en el interior del Expreso de la Nostalgia desemboca en un premio eterno.

El tren se convierte en un escenario grandilocuente. La opera monopoliza nuestra entrega. Forma parte de este revival en el que estamos inmersos. Su capacidad evocadora se multiplica en total sintonía con los viajeros. Aunque somos conscientes que ninguna lógica frena pasiones y afectos, los aficionados viven atrapados en la burbuja del recuerdo que hoy más que nunca colapsa la memoria.

Interpretaciones esculpidas en el corazón, operas irrepetibles, detalles ejemplares. En suma, lecciones del paso de su existencia por todos los teatros del mundo. Una relación de complicidad eterna entre dos voces imprescindibles como la vida misma.

La nostalgia regresa de un duro exilio convencida que vuelve a ser su momento. Por esto mismo no son insólitos los actos de veneración cotidiana hacia su figura a las puertas del Liceo. Un día como hoy no es necesario huir de las excelencias pregonadas hacia Montserrat Caballé, siempre respaldadas por los hechos, como su interpretación en una ópera de Giacomo Pucini.  

La  fuerza de los acontecimientos vocales nos empuja a no capitular en el amor a la ópera y en el recuerdo imborrable a la grandeza humana de esta irrepetible soprano. Para muestra su protagonismo en una ópera del compositor italiano Arrigo Boito con la que este pretendió introducir en Italia el estilo wagneriano.

Se puede rastrear en muchas de sus interpretaciones hasta llegar al aria más emblemática donde las haya. Casta Diva es un aria de la ópera Norma de Vincenzo Bellini.  Cumbre del bel canto romántico y uno de los papeles más difíciles de todo el repertorio lírico. Reacción en cadena. La unanimidad es total y la ocasión ideal. 

Las casualidades se unen para lo improbable. Aunque los guiños nostálgicos son una constante después de 50 años en el ecosistema operístico. Sea como fuere, las nuevas generaciones parecen entregadas a su influencia. Ese alarde de genuina voz se convierte en el lienzo perfecto para imprimir carácter  a un éxito del pop de los noventa de Mecano.

En poco tiempo se nos amontonan asuntos relacionados con el (de)venir o (por)venir de la Opera. Nos permitimos dictar una hoja de ruta egoista mientras aplicamos un criterio selectivo teñido de nostalgia para escuchar a nuestra ilustre viajera acompañada del incombustible Placido Domingo en una obra del maestro Manuel Penella.

Voces de marcado favoritismo que nos cautivan hasta la última interpretación, mientras nos descubren su afinidad por la universalización de la ópera. Efectuamos un barrido visual al llegar al vagón principal de este expreso musical y observamos su presencia tan cerca.

Aunque hemos tenido ocasión de escuchar muchas apologías sobre la opera. Hoy es la excusa perfecta para hablar de esta como un arte permanente y universal.

Personaje que redescubrimos con visiones incondicionales que iluminan nostálgicamente la memoria operística.  Su triunfo póstumo son los testimonios de sus eternas interpretaciones. Figura perenne en nuestra memoria  que alimenta su leyenda icónica. Pero el tiempo es viajar y el recuerdo siempre se comporta de la misma manera a través de la memoria.

Algo suena al final del destino de este Expreso de la Nostalgia. Próxima estación. Continuará.

Tino Carranava  es Periodista  / @tinocarranava

Fotomontaje locomotora:  Amparo Domingo / Manuel Magán

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